Lección
La teoría — Comprar o alquilar: comparación del patrimonio neto
Una comparación justa hace que ambos hogares partan con el mismo efectivo y dispongan del mismo presupuesto mensual. El comprador lo destina a una hipoteca, un préstamo que se devuelve mediante cuotas mensuales iguales M = L·r(1 + r)ⁿ ÷ ((1 + r)ⁿ − 1), donde L es el préstamo, r el tipo mensual y n el número de cuotas, además de pagar los costes de la vivienda. El inquilino paga el alquiler e invierte todo lo que el comprador gasta por encima de esa cantidad, incluida la entrada; cuando comprar cuesta menos, es el comprador quien invierte la diferencia. El patrimonio neto es lo que tendría cada uno si se liquidara todo: para el comprador, el valor de la vivienda menos los gastos de venta y la deuda pendiente, más las inversiones; para el inquilino, sus inversiones. El año de equilibrio es el primero en que el patrimonio neto del comprador alcanza el del inquilino.
Qué significa cada símbolo
M- la cuota hipotecaria mensual. Una parte son intereses y otra amortiza capital; la proporción destinada a capital aumenta cada mes
L- el préstamo, es decir, el precio menos la entrada
P/R- la relación precio-alquiler: precio ÷ alquiler de un año. En igualdad de condiciones, un valor alto favorece el alquiler y uno bajo, la compra
g- la subida anual del precio de la vivienda. Se acumula sobre el precio completo, no solo sobre la entrada
i- la rentabilidad anual de la inversión. Lo que podrían haber generado el dinero del inquilino y la entrada del comprador
- Supone
- Ambos hogares invierten todo el dinero disponible con la misma rentabilidad y nunca lo gastan; ninguno vuelve a mudarse antes del horizonte elegido; el tipo hipotecario permanece fijo durante todo el plazo. En la realidad, muchos hogares no invierten la diferencia. Suponer que sí lo hacen favorece a quien gasta menos cada mes: con los ajustes equilibrados, al inquilino durante los primeros 17 años.
Problema resuelto al detalle
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El coste real de comprar durante el primer año 5 pasos
Se compra una vivienda de 400.000 con una entrada del 20% y una hipoteca a 30 años al 5%. Los precios suben un 3% anual. El impuesto sobre la propiedad y el mantenimiento equivalen cada uno al 1% anual del valor corriente, con cobro mensual, y el seguro cuesta 1.200 al año. La alternativa es alquilar por 1.800 al mes, con un seguro del inquilino de 200 al año y una fianza reembolsable de 3.600, e invertir al 6%. Calcula la cuota mensual, el desembolso en efectivo del propietario durante el año 1 y cuánto de ese dinero no se recupera. Pulsa Equilibrado para comprobarlo.
Abre este problema en la herramienta
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El préstamo es de 320.000, el tipo mensual es 0,05 ÷ 12 y hay 360 cuotas:
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En el año 1, el propietario paga doce cuotas, repartidas entre intereses y capital, además de los gastos corrientes:
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El capital no se gasta: se recupera al vender. Sin embargo, la entrada y el capital amortizado habrían crecido si se hubieran invertido, y esa rentabilidad se pierde:
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El año del inquilino: alquiler, seguro y rentabilidad no obtenida por la fianza de 3.600:
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Como porcentaje del precio, el coste anual no recuperable del propietario es:
Respuesta
La cuota es de 1.717,83 al mes. El propietario desembolsa 29.923 en efectivo durante el año 1, y el dinero que no recupera asciende a 30.129, algo más que el propio desembolso: el 7,53% del precio, frente a los 22.016 del inquilino. Antes de que varíe el precio, el propietario queda 8.113 por detrás ese año. Para que comprar salga ganando, la subida debe compensar esa diferencia y los gastos de compra y venta; eso es lo que examina la cuadrícula de sensibilidad.
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