Para aplicar la distribución binomial deben cumplirse tres condiciones: un número fijo de ensayos, la misma probabilidad de éxito p en todos ellos y resultados que no influyan entre sí. Las dos primeras se comprueban enseguida. La tercera falla de forma menos visible en la mayoría de las situaciones reales.
Reparte 5 cartas de una baraja y calcula la probabilidad de obtener 2 ases. En cuanto sacas uno, p disminuye para todas las extracciones posteriores; los ensayos no son independientes y la binomial no es el modelo adecuado. Necesitas la distribución hipergeométrica. La clave está en si el muestreo se hace con reposición o sin ella. Devuelve la carta a la baraja y la binomial será exacta; quédatela y solo obtendrás una aproximación, buena si la baraja es grande en relación con la mano y mala si no lo es.