Es un movimiento habitual dibujar dos intervalos, ver que se solapan y concluir que las dos cosas no se distinguen. Ese contraste es mucho más estricto de lo que parece. Dos intervalos al 95 % dejan de solaparse solo cuando sus estimaciones están a 3,92 errores estándar — y a esa separación la diferencia lleva un valor p de 0,0056. La significación real al nivel 0,05 llega mucho antes, a 2,77 errores estándar. Entre ambas cifras hay una banda de 1,15 errores estándar de ancho, casi un tercio del camino, en la que los intervalos se solapan a la vista y la diferencia es significativa de todos modos. Exigir un hueco visible equivale pues a un contraste con p < 0,006: unas nueve veces más duro que el 0,05 que creías aplicar, y una buena forma de perderte un efecto real.